La secretaria
académica de la facultad de Trabajo Social, María Pilar Fuente, explicó los principales puntos de su gestión,
el nuevo plan de estudio, los proyectos de posgrado, entre otros detalles de la
institución. Fuentes aseguró que la idea
del nuevo plan de estudios es formar profesionales con capacidad crítica.
“Queremos un
trabajador social que pueda comprender la sociedad, cuestionar lo que está dado
como natural y reconocer el carácter
social de lo social; aunque a veces parezca redundante o paradójico se tiende a
naturalizar mucho las relaciones sociales. Y fundamentalmente, que tenga una
triple competencia: Una competencia técnica, una teórica y una política”,
explicó la secretaria académica de la institución.
¿Qué tareas realiza la Secretaria Académica?
Académicas tiene
una función instituida, muy pesada, que es la gestión en la vida académica de
la facultad. Lo cual, tiene que ver con el desenvolvimiento de las cátedras, en
lo que refiere a docentes y estudiantes. Si bien todo lo que tiene que ver con
la gestión administrativa, lo hace el departamento de Alumnos, en definitiva,
una serie de decisiones pasan por Secretaría Académica.
Desde éste punto de
vista, la secretaría tiene un montón de trabajo significativo en lo que es
burocrático. Lo que sucede es que nosotros creemos que lo burocrático tiene un
peso en relación a pensarlo como política de gestión.
Dentro de las
líneas de gestión, una de las líneas centrales tiene que ver con el ingreso,
retención y graduación. Si bien no tenemos problemas significativos con la
graduación, nuestro problema está en la deserción. En el primer año perdemos a
casi el 50% de los ingresantes, a lo largo del primer año. Durante el segundo
año, perdemos otro 25% más. Pasados éstos dos años, la relación de los que
están entre tercero y quinto año, la mayor parte se recibe. No tenemos los
problemas que hay en otras facultades que tardan mucho en recibirse.
¿Qué medidas aplican con la problemática de deserción?
Estamos
desarrollando una política significativa en relación al ingreso y a la
retención en los primeros dos años. Para eso, trabajamos con algunas líneas de
profundización de diagnóstico. Un diagnóstico de deserción que surgió en la
gestión anterior y ya está trabajado pero que necesitamos profundizarlo, que
tiene que ver con: Cuándo es que se produce, cuáles son los factores que
enuncian los estudiantes que dejan.
Hay un equipo pedagógico, que depende de la Secretaría,
que se ocupa de la deserción de los alumnos en primer año, ¿cómo sería el
trabajo de este equipo?
El equipo sólo
trabaja en asuntos de primer año. El ingreso lo entendemos incluyendo acciones
desde que el estudiante se inscribe, hasta la finalización del primer año. Con
la intención de intensificar eso con la inclusión de un tramo previo en las
escuelas secundarias e incluir un tramo en el segundo año. Pero, éste año
estamos trabajando fuerte sólo con primer año. El equipo participó en el diseño
del curso introductorio y después participa en actividades que se entienden
como más críticas. Como por ejemplo el parcial, se trabajó con una estrategia
de elaboración de parcial. Cómo pensar que para los actores que estamos en la
universidad tenemos sumamente naturalizado que se rinden los parciales de
determinada manera. Entonces, se encargan de regresar un poco al planteo de lo
que es el primer parcial en la vida de un estudiante. No desde una perspectiva
subjetiva psicológica, sino tomar qué supone desempeñarse como un estudiante
universitario que implica ciertas expectativas de los docentes, en cuanto al
manejo del lenguaje, de redacción escrita, en términos académicos, ya no lo que
vos hacías en la secundaria.
Y también, intentar
dejar de lado ésta idea muy escolarizada de que el error es fracaso. Pensar que
en la vida académica, es esperable que a uno le vaya mal en más de un parcial.
Repito, trabajar esto no desde una lógica subjetivista psicológica, sino de ver
lo que está implicado.
Nosotros tenemos un
perfil de estudiante. Dentro del ingreso, otro de los dispositivos que
tenemos es una encuesta que colgamos en diciembre y los ingresantes fueron
contestando. Tenemos un perfil de estudiantes con fuerte procedencia de
escuelas estatales de la provincia de Buenos Aires y muchos de ellos con
trayectorias escolares que marcan ciertas dificultades. Parte de lo que
consultamos en esa encuesta es lo que nos hace de insumo para pensar qué
herramientas tenemos que construir para que el estudiante permanezca. A veces,
uno cree que esas herramientas donde uno pregunta mucho son sólo para marcar un
perfil y que quede en una carpeta y a veces, muy desagradablemente como
conocemos, para denostar el perfil. Nosotros lo que queremos es conocer ese
perfil para crear estrategias que retengan, no para decir los pibes vienen mal
y no pueden seguir en la facultad.
¿Cuál sería el perfil del profesional que se intenta
formar desde la facultad?
Otra de las
líneas del proyecto de la gestión, desde la secretaría académica, tiene que ver
con la modificación del plan de estudio. Ésta pregunta del perfil de
profesional, es coyuntural porque nosotros tenemos una comisión interclaustro
de reforma del plan que funciona hace, aproximadamente, 4 años desde que se comenzó
el proceso de revisión del plan actual. Hay un detalle que está ampliamente
consensuado por todos los claustros que tiene que ver con ésta idea de realizar
un profesional con capacidad crítica. Es decir, que pueda comprender la
sociedad, cuestionar lo que está dado como natural y reconocer el carácter social de lo social;
aunque a veces parezca redundante o paradójico se tiende a naturalizar mucho
las relaciones sociales. Y fundamentalmente, que tenga una triple competencia,
como decimos nosotros: Es una competencia técnica, una teórica y una política.
El trabajo social,
al estar inserto en problemas propios del orden de la integración social, de la
contradicción propia del orden burgués; supone que uno pueda comprender los
problemas, esto sería la división teórica. Que uno pueda operar sobre los
problemas, esto es la dimensión técnica. Y que uno tenga claridad hacia donde
quiere comprender y operar, y ésa es la capacidad política. Es decir, que uno
pueda discriminar medios de fines y pueda reconocer hacia donde quiere dirigir
la acción. Más allá de ciertos
determinantes que se le escapan al profesional, pero dentro de lo que tiene en
su capacidad para conducir, pueda tomar decisiones con cierta autonomía.
En esta reforma del Plan de Estudios, ¿hay materias
claves que desean agregar o serían los contenidos de las cátedras que están en
este momento lo que cambia?
Hemos trabajado con
un documento que se llama “Núcleos Problemáticos”, donde aparecen claramente
cuáles son los problemas del plan vigente. Dentro de estos problemas, hay
algunos que tienen que ver con problemas de vacancia y con problemas de
gestión. Es decir, hay cuestiones en que
hay que reformar las materias y hay cuestiones en que la gestión del plan sea
de otra manera. El problema central en
relación a las áreas de vacancia, aparecen algunas en que claramente deberían
constituirse en materias y otras que suponen modificar los contenidos de las
existentes.
Lo que aparece muy claramente, es la incorporación de
Economía, ya que la mayor parte de los planes de trabajo social del país la
tienen. Además de que supone una condición básica para entender, por ejemplo,
las políticas sociales. Si uno no entiende cómo se gestiona un presupuesto,
cuáles son las principales tendencias en política económica; no puede entender la política
social que está totalmente atada a la política económica de un país.
Con respecto a la secretaría de extensión, ¿qué tan importante es el rol que cumple en
la facultad?
El año pasado la
facultad presentó 25 proyectos de extensión en la Universidad, no todos fueron
acreditados y financiados, pero 20 acreditados sin financiamiento, más los de
voluntariado universitario. Esto supone que tenemos, más o menos 1300 alumnos
activos en proyectos de extensión, sin contar las prácticas que antes mencione.
Nosotros queremos ir tendiendo a construir algunos programas en conjunto donde
el estudiante pueda hacer su práctica de formación en un proyecto de
extensión. Porque el proyecto de
extensión es la vinculación más orgánica de la universidad con la comunidad. No
es que sea la única, de hecho para nosotros, es mucho más antiguo e instituido
ésta red de centros de práctica desde hace 5 años de la carrera. Nosotros
tenemos una relación con la sociedad que sobrepasa la extensión, sin embargo
entendemos lo significativo que es que la extensión sea el marco en el cual
éstas prácticas se lleven adelante. De hecho también, de a poco queremos que
los alumnos hagan sus prácticas en los proyectos de investigación.
María Pilar Fuentes
es licenciada en Trabajo Social por la Universidad Nacional
del Centro (UNICEN), con sede en Tandil, provincia de Buenos Aires. Además,
cuenta con el título de Magíster en Trabajo Social, otorgado por la Universidad Nacional
de La Plata.
Actualmente, se
desempeña como Secretaria Académica de la facultad de Trabajo Social de la UNLP y como profesora adjunta
de la cátedra Trabajo Social 4 de la misma casa de estudios. Además, es
integrante de diversos proyectos de Investigación y Extensión de la facultad de
Trabajo Social de la UNLP.
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Trabajo práctico de la materia Taller de Producción Gráfica 2 de la facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP. Consigna:
El presente trabajo
consiste en realizar una entrevista al Secretario Académico de la Facultad
asignada (Trabajo Social), para relevar principalmente las perspectivas principales previstas por la Autoridad, en cuanto al nuevo
mapa de gestión de la
Universidad Nacional de La Plata.
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